Considerando que:
La cultura es nuestro punto de partida como una opción más de construir el mundo.

Que la reconstrucción de nuestros territorios culturales y las relaciones ancestrales de nuestros pueblos no pueden ser posibles sin la lengua madre con la que nombramos y creamos. 

Que existe una estrecha relación entre la lengua y el territorio por eso dividirlo, segmentarlo, concensionarlo o destruirlo constituye una violación a nuestros derechos humanos, indígenas y lingüístico. Pues asumimos que no somos poblaciones o comunidades aisladas, sino integrantes de los pueblos indígenas que sustentan la composición pluricultural que reconoce el artículo 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Que a lo largo de la historia de la comunidad hemos recibido a investigadores, estudiantes, organizaciones e instituciones que han llegado a preguntar, entrevistar, investigar, grabar, fotografiar y sistematizar sobre nuestra forma de vida, organización social, cosmovisión, saberes, manifestaciones artísticas, medicina tradicional entre otros  temas y la mayoría se han ido sin que la comunidad sepa del resultado.

Que muchos de los actores mujeres y hombres que han aportado a la vida comunitaria y a la identidad cultural de Xoxocotla han fallecido y el impacto de la discriminación ha hecho que muchas familias no conserven el patrimonio cultural que representan. Motivo por el cual sucede que las nuevas generaciones se vean despojadas del conocimiento, de los saberes.