Ante la Pandemia y sus crisis, la Comunidad y sus fortalezas.

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En el Centro Cultural Yankuik Kuikamatilistli no creímos, y seguimos sin creer, que solo el confinamiento fue y/o es el remedio ante la pandemia. O que se pretenda dar solución a los añejos problemas de salud pública obligando a usar cubre bocas, gel antibacterial o incrementando el miedo y la condena en los medios a quienes no atienden las medidas sanitarias impuestas sin tomar en cuenta la situación de grandes sectores de la población.  O la atención a las causas de fondo, que en buena parte obedecen a lo fomentado por el modelo aspiracional del consumismo desmedido que ha invadido y erosionado, los diversos tejidos sociales que eran baluarte y sustento de hábitos alimenticios, convivencialidad, cultivos y prácticas más sustentables ya que respondían más a las necesidades de cada comunidad.

Estamos convencidos de que una atención efectiva a la pandemia, ésta y las que vienen, no puede ser posible si no hay acciones comunitarias que se caractericen por su amplia participación intergeneracional e intercultural. Si bien, en los primeros momentos deben atenderse las indicaciones de las autoridades en la materia, pues cuentan con protocolos establecidos para la atención de la emergencia, se debe involucrar de manera participativa a la comunidad mediante acciones de información verás, y capacitación que permitan construir mecanismos colectivos para analizar, estudiar y proponer soluciones en el mediano y largo plazo a las causas de fondo para mejorar la calidad de vida de la comunidad.

La participación de las mujeres en las asambleas.

Bajo esta lógica y en alianza con Fundación Comunidad A.C. decidimos implementar, observando la pertinencia cultural, un proceso que integra varias etapas de intervención siguiendo una ruta trazada a partir del diagnóstico participativo. Mediante el mismo, confirmamos que la pandemia no solo es cosa del coronavirus y el daño que provoca  a la salud de las personas; también se trata de desintegración, discriminación, corrupción, abusos de poder, abandono social, desnutrición, frustración, manipulación mediática y política. Por lo cual la estrategia involucra el hacer contacto con familias en situación de vulnerabilidad, un grupo de voluntariado, involucrar al equipo del Centro Cultural en la operación, capacitación e iniciar las acciones de intervención.

El primer paso consistió en establecer como prioritarias a las familias que mayor estado de vulnerabilidad presentaran como las madres solteras, las personas de la tercera edad que sufren del abandono familiar, familias que tienen integrantes con alguna discapacidad, con enfermedades crónicas o mujeres que son jefas de familia y que hayan sufrido de la discriminación por la cual fueron despedidas de sus trabajos o que sus esposos e hijos hayan perdido el trabajo por ser de Xoxocotla  o fallecidos en tiempos de mayor crisis de salud.

Informarse, capacitarse, organizarse para cambiar.

En el segundo paso se estableció en asamblea con las familias participantes, trabajar a través de Faenas, de tomar acuerdos en colectivo y prestar «Servicio» mecanismos que pertenecen a nuestros «Usos y Costumbres» que fundamentan nuestra Identidad Cultural y validan la toma de decisiones de manera colectiva. Así como le da sentido a nuestra relación de ayuda mutua y de «Servicio a la comunidad» en la cual trabajamos mujeres y hombres de diferentes edades y con diferentes capacidades para construir el conocimiento y los saberes entre todos.

Como tercer paso se han designaron e instalaron 120 estufas que tienen un costo de $ 4, 500.00 pesos cada una y que son donación de Fundación Soriana, Fundación Comunidad, así como la empresa Fuego Limpio. En Asamblea se estableció una cooperación por familia de $ 300.00 pesos para pagar el servicio del tráiler que transportó las estufas.  El traslado de la estufa del Centro Cultural a la casa donde se instalaría corrió por cuenta de cada familia beneficiaria y la instalación la hicieron tres brigadas de voluntarios asesorados por los ingenieros de la empresa. La capacitación en cuanto al armado, funcionamiento, encendido y mantenimiento de la estufa fue impartida por los ingenieros como una aportación de su parte.

Mostrando el proceso de instalación de la primera estufa.

Es importante señalar que la instalación de las estufas ahorradoras de leña evitará la exposición al humo a las mujeres y sus familias de hogares en los cuales usan esa fuente de energía para cocinar, ya sea en su hogar o para la venta de alimentos preparados. Queremos contribuir con esta acción a la disminución de enfermedades respiratorias, el ahorro de leña hasta en un 68%. No solo se beneficia desde el punto de vista económico, sino que también se cuida el medio ambiente, ya que se realizarán cursos de capacitación sobre los tipos de madera de la región y el cuidado de los árboles como una fuente de leña que puede ser renovable. Estos conocimientos se transmitían por tradición oral, pero las nuevas generaciones ya no cuentan con estos acervos.

Al ser estufas que pueden instalarse en espacios abiertos o cerrados, y por la acción de sus trampas de humo lo conducen mediante tuberías a una altura en la cual se disipa y está lejos del alcance de la familia. Su diseño permite encender sin tanto humo, sin necesidad de usar plásticos y además se mantiene encendida más tiempo. Conserva el calor y lo aprovecha al máximo para cocinar y hacer tortillas. Esto permite la vida familiar en la cocina, que nos parece uno de los lugares más importantes porque se nutre y se alimenta la familia ya sea comiendo o en la plática en la cual se transmiten los valores culturales o se da la continuidad de la tradición oral.

Tristemente algunas familias nos dijeron que han participado en proyectos con otras organizaciones y que no les piden que cumplan, solo tomarse las fotos y firmar para justificar, si aclaramos firmemente, que no es nuestro caso. Nos interesa que el proceso cumpla su objetivo, por eso que en los casos de las familias que no cumplieron o que no se justificara su necesidad, se les retiró o se puso en lista de espera. Preferimos los procesos comunitarios transparentes y honestos.

¿Qué sigue?

Se están programando una serie de talleres sobre nutrición y el valor nutricional de la comida tradicional de Xoxocotla.

Estamos preparando las condiciones para la instalación de huertos de vegetales comestibles que apoyen la nutrición y la economía familiar. Así como la implementación de huertos de hierbas medicinales para que durante los talleres también se retomen las medidas de medicina preventiva que la tradición contiene y que puede aprender e innovar.

El objetivo es que al terminar esta etapa, al menos estas familias produzcan menos humo, cuiden mejor a los árboles, sean personas más nutridas, con mejores defensas y más consientes del cuidado de su cuerpo y por ende, más consientes del cuidado de su comunidad. Nos parece que pueden ser familias que acceden al Buen Vivir en hogares más sustentables.

Asumimos que los hombres y mujeres libres se construyen defendiendo su primer territorio y ese primer territorio es el cuerpo. Y construir comunidades con mujeres y hombres libres con identidad cultural, es Reconstruir los Territorios Culturales.

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